Acabando y empezando

Cuando alguien monta una editorial tiene en la cabeza autores/as que ama, a los que les gustaría publicar; libros que quiere rescatar; historias que necesita descubrir.

Cuando nosotras montamos la editorial nadie daba nada por nuestra continuidad, muy pocas personas creyeron que, tal vez, este fuera un proyecto viable y dos mujeres, sabiendo que soy de natural cabezota, supieron que Cazador llegaba para quedarse fuera como fuera. Esas mujeres fueron María Zaragoza y ELIA BARCELÓ, las dos amigas (grandes amigas), las dos magníficas escritoras que se disputan las grandes editoriales.

El fin de semana pasada se concedieron los Ignotus. Bueno, los que nos seguís sabéis que nosotros creemos más bien poco en los premios, pero son necesarios para visibilizar y reconocer (siempre que los premios no estén demasiado trucados). Nos alegraron mucho algunos Ignotus como el de Nieves Delgado, La nave invisible, Jesús Cañadas, Felicidad Martínez o Manuel Amaro Parrado, pero, sin duda, el que más nos emocionó por lo que tiene de justicia, de realidad, de reconocimiento, de calidad fue el de Elia Barceló que, siendo una mujer absolutamente discreta, ha revolucionado el mundo de la literatura poco a poco, sin hacer ruido, pero sin cejar en la lucha. Porque no ha importado cómo le fuera (en cuanto a fama y popularidad), ella jamás ha pensado en tirar la toalla porque Elia sí es ESCRITORA. Y de las grandes, de las que sabes que estudiarán las generaciones venideras.

La andadura de Cazador no se entiende sin la presencia de Elia por muchas razones: La Maga es nuestro libro insignia, ella es nuestra escritora fetiche, la que siempre ha estado ahí, en silencio, pero pendiente, diciéndome: “no trabajes tanto”.

Elia es la escritora que muchos/as han descubierto gracias al trabajazo que se ha marcado Roca editorial y, concretamente, Silvia Fernández. Pero es, también, considerada una de las tres voces en lengua hispana más importante dentro de la literatura de género. Porque, no os engañéis, Elia, escriba lo que escriba, hace género, como Rosa Montero, otra grande.

CÓRTAZAR

 

Cazador debe su nombre a un poemario de Marina Tsvietaieva, la mejor poeta rusa, junto con Ajmátova, de la Rusia del siglo XX. Como he dicho antes, cuando montas una editorial tienes en la cabeza “tus autores”, aquellos que te arrastraron irremediablemente al mundo de las letras. Uno de esos autores es Julio Cortázar. Llamémosle Señor Dios.

Siempre que me han preguntado si prefiero a Cortázar o a Borges digo lo mismo: “Borges es la perfección, el bisturí quirúrgico que no te deja cicatriz. Cortázar es el médico que mete las manos en fango y luego te cura porque no trabaja en un quirófano con todas las comodidades. Cortázar, siempre deja cicatriz. Por eso prefiero a Cortázar”. Ojo, que el otro nombre es Borges, y no creo que nadie tenga la osadía de dudar de la calidad de ninguno, pero para gustos…

Un día, hablando con Elia en su casa de Elda, sobre Cortázar descubrimos que tenía una obra inédita sobre el argentino. Una obra alucinante, un ensayo de los que te aficionan al ensayo, siempre tan denostado por obligarnos a leer de manera crítica. Inmediatamente se lo pedí. No recuerdo bien si me clavé de hinojos o fingí un desmayo, la cosa es que Elia, como siempre, desde la generosidad que hace que no se haga millonaria, me dijo que por supuesto. Eso sí, me advirtió de que era una obra que no me iba a sacar de pobre. Por favor, con la de preocupaciones que tienen los ricos…

 

2019

No sé si recordáis que hace un mes, aproximadamente, anunciamos que se iban a producir cambios en la editorial. Aún no ha llegado el momento de hablar de esos cambios, pero sí os podemos anunciar uno: vamos a apostar más por el ensayo. No es que sea un género nuevo para nosotros: ¡No, por Dios! Ateísmo para principiantes, de Maricio José Schwartz; Ya vendrán tiempos peores (Crónica social del Cádiz de los 80), de Pepe Landi; 1947. Cádiz, la gran explosión, de José Antonio Aparicio, entre otras, así lo atestiguan. Pero, ahora, queríamos salirnos de la crónica social para meternos en la literaria. Ejemplo de ese deseo fue la publicación de En regiones extrañas de Lola Robles, que ha llegado a la segunda edición y que saldrá con una sorpresa. Pero esto que está por llegar…

Con Cortázar visto por Elia Barceló, donde vais a poder leer un estudio minucioso sobre el terror en general y aplicado a cuatro relatos del argentino, vamos a abrir el año 2019. Unir a dos de nuestros escritores más admirados en un libro no es solo motivo de orgullo, sino de agradecimiento, y exaltación por aquello a lo que amamos, la literatura.

Una editorial pequeña tiene muchos momentos de soledad, donde tienes ganas de tirar la toalla porque los números no salen, por cansancio, por tantas y tantas razones que para qué enumerarlas. Pero, de pronto, llega un libro como este y sabes que no puedes dejarlo que estás aquí por esto. Que, cuando cuentas con el apoyo incondicional de alguien como Elia Barceló, una no se rinde, no puede, sería un despropósito y una vergüenza.

Era lo que queríamos contaros hoy. Que comenzamos 2019 con Elia, que es piedra angular de esta editorial modesta, pero orgullosa; que el año que viene queremos hacerlo mejor y seguir aprendiendo; que necesitábamos haceros un regalo bonito y se nos ocurrió que Cortázar visto por Elia Barceló, era el más hermoso que podíamos hacer.

Solo nos queda darle las gracias a Elia por ser parte de Cazador desde el minuto uno, a Cortázar por escribir tanto y de una manera tan maravillosa, y a vosotros porque si no estáis ahí, nosotros no podemos ser.

 

GRACIAS.

DEL IGNOTUS A 2019

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